Mostrando las entradas con la etiqueta bebe. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta bebe. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¡Ya somos papás!

Y llegó Valentina con todo, después de que creíamos que no llegaba por andar queriendola adelantar, llegó en el tiempo que tenía que llegar y no saben la emoción de conocerla de verla y verla completa y sana.

Todo empezó el 20 de septiembre, justo cuando cumplía las 40 semanas. Por la noche tuve un sangrado considerable que cuando lo vi creí que algo estaba mal y obvio me asuste. Le empecé a llamar al celular a mi doctor y nada, no me contestaba. Ya se imaginarán el estrés.  Resultó que tenía mal el número, total que hasta eso me agilicé y rectifiqué el número y por fin me respondió con un mensaje, ese sangrado que tenía fue que estaba arrojando el tapón.

Me dijo duérmete, descansa cosa que leí y no hice caso... esa noche no dormí muy bien de la emoción de que estaba iniciando labor, al día siguiente, que era lunes, tenía agendada una cita por si no llegaba antes mi bebé, pero ese domingo decidí que no iría el lunes con el doctor, pues ya me había dicho qué tenía.

Llegó el lunes, ese día lo había planeado para echarme todo el día frente al televisor, pues no había tenido la mejor noche, pero que me hablan del consultorio para preguntarme si iba a ir a mi consulta; todavía la descarada de mi, le contestó a la doctora "ayer hablé con mi doctor y creí que ya no era necesario ir" jaja…  total que me dicen "pues vente de todos modos a revisión" Me metí a bañar, en friega me arreglé, tomé mi Uber y me lancé al hospital, llegué y me recibió otra doctora. Me revisó, me hizo tacto, me acomodó no sé qué y todavía me dijo “si ves que tus contracciones se regulan, háblame”y me dio su número celular. Yo todavía le hablé a Iván para platicarle cómo me había ido, obvio él me escribía por el Whatsapp emocionado para saber si esa era la fecha.

Me espere todavía en el hospital para poder pedir mi Uber pues mi esposo lo había tomado para ir a una cita y a su oficina, así que me quedé ahí un rato mientras platicaba con gente que preguntaba el famoso "cómo vas"

Total que pedí mi Uber, llegó y nos fuimos a la oficina de "Corazón" (así le decimos al marido, por cierto) pero en el camino me entran unas fuertes ganas de hacer pipí y yo trepada en el auto, a una cuadra de la oficina. Ya no podía, había un tráfico denso y para acabarla, un policía delante dirigiendo el tráfico y nosotros sin poder avanzar. Total que llegamos justo donde estaba el policía, ahí me tienen sacando la cabeza de la ventana, y gritándole al policía "déjeme pasar, que vengo embarazada y requiero ir a mi casa" jajaja… él policía todavía me ve y me pregunta "¿necesita una ambulancia?" y yo "NO, déjeme pasar" tal cual embarazada loca.

Yo mientras hablándole a corazón para que mandara a alguien a abrir la puerta de la calle y poder entrar mucho más rápido a las oficinas. No saben el descanso de poder llegar, sentarme y hacer mi necesidad.

Tuve que esperar a que Corazón terminara algunos pendientes y de ahí nos fuimos a comer. Nos decidimos por un lugar cerca que estuviera rico. Así que optamos por el Maque. Me pedí super pasta y súper postre que fue un strudel de manzana con helado de vainilla. ¡Ya sé! la gorda en atasque, miren que pensé que ya no volvería a comer… y ahí inició el showcito de las contracciones, que no son otra cosa que unos buenos cólicos. Así que le escribí a mi doctora dándole el tiempo de cada contracción. 

Los ilusos queríamos pasar por Lola para llevarla a la oficina (lola es una perrita chichuahua que tenemos y tratamos como si fuera nuestra primer hija) y recoger algunas cosas de ropa para cambiarnos, pero obvio para cuando terminamos de pagar la cuenta del restaurant yo ya estaba en llamas con mis contracciones, así que de ahí regresamos a la oficina por el coche y nos dirigimos al hospital: en el camino le escribí a la doctora, quien me respondió "Pues te cuento que tú bebé sí va a nacer hoy" yo todavía le respondí "súper". 

Llegue a los consultorios, avisamos y salió Violeta, la enfermera con una silla de ruedas y me llevó a la sala de parto. También le avisamos a la Doula que ya estábamos ahí, le pedimos a mi hermano que pasara por Lola y que le trajera ropa a Corazón, porque a mí, que había preparado la famosa maleta para el hospital, se me habían olvidado varias cosas, entre ellas ropa cómoda para el marido, ¡ups!

Llegaron varias enfermeras y un doctor de planta bastante joven a realizarme varias preguntas, en el momento me chocó pero ya después lo perdonamos. También pasó mi doctora a saludarme y a revisarme. Empezaba a anochecer y mis contracciones eran seguiditas, seguiditas. Me ayudaron con posiciones, pero no cedían, me metí a bañar con agua calientita y eso ayudo muchisimo. En ese momento llegó mi doula y me colocó en varias posiciones que ayudaban momentáneamente.

Lo mejor de todo, o no sé, fue cuando llegó un doctor al cual no conocía, pues mis contracciones eran muy seguidas y dolorosas en la parte baja de la espalda. Pues bueno, entra este hombre grande, barbado, con unos ojazos, con unas grandes manos, o sea, qué les digo: guapisimo, pero guapísimo, no sé si eran los químicos que mi cuerpo estaba generando o ya mis dolores me estaban nublando la vista, pero les juro que era una cosa hecha a mano, y aparte yo acá en plenas contracciones y el oscultándome ¡Dios! y mi marido junto de mí… Lo bueno fue que el bendito doctor se fue y nunca más regresó. El momento incomodo.

Perdí la noción del tiempo y sólo veía que ya era de noche. Comencé a llorar porque ya no podía más con los dolores y de plano le dije a la doula que le llamará al anestesiólogo para que ya parara ese dolor. Eso sí, ella muy tranquila me dijo "si te anestesian no pasa nada, será natural, pero no será en agua” cosa que me dejó pensando. La doula se fue y regresó con mi doctor, en cuanto lo vi, me dio una tranquilidad bárbara. Me sentaron en la famosa silla maya, se colocó frente a mi y comenzó hablarme con su voz toda tranquila y me dijo cómo respirar ahora, tanto me tranquilizó el verlo que de tener una dilatación de 5 cm, se convirtió en cuestión de segundos en una de 10 cm. En ese momento mi doctor me preguntó "¿quieres que nos vayamos al agua?" yo sólo asentí.

Y ahí inició todo; entramos a la tina Corazón y yo, él sosteniéndome la espalda y abrazándome, y por fuera, estaban mi doctor, mi otra doctora que monitoreaba a mi bebé, dos enfermeras, el pediatra y la doula, y ahí vino lo mejor… ¡a pujar se ha dicho!

Fue largo, pues la bebé llegaba y se regresaba, y así como 4 veces, hasta que ya en mi pensamiento llegó el "tiene que salir, porque tiene que salir y porque yo así lo quiero" y con todas mis fuerzas y gracias a que mi doula ideó que me agarrara de un rebozo que ella sostenía del otro lado, fue que por fin salió Valentina. No saben la experiencia maravillosa, me la pasaron con sus ojos abiertos y en ese momento llorábamos Corazón y yo de felicidad. Empezamos a llamarle por su nombre y mi bebé nos buscaba con la mirada; maravilloso, les digo.

Estuvimos ahí viéndonos mutuamente, admirandola nosotros y no sé si ella a nosotros también, pero el verla, el sentirla fue increíble. Corazón hizo el respectivo corte del cordón umbilical, el pediatra tomó a la bebé y se fue con corazón a revisarla mientras a mí me pasaron a una cama, me limpiaron, las enfermeras me vendaron bien apretadito el vientre y con toda la adrenalina y la felicidad que había en mi cuerpo, el cansancio se me olvidó. Empezamos a hacer bromas con el doctor, pues le conté lo de su número equivocado, todos reíamos, me pasaron a mi bebé, me la pegué al pecho y hasta fotos nos tomamos con el equipo que ayudó a traer a Valentina al mundo.

Ahora les explico, mi parto fue así de doloroso y largo porque esta chamaquita venía en posterior, con su manita en la cabeza y con el cordón enrollado en la cintura, cosa que hacía que llegará y se regresara, es por eso que los intentos de sacarla fueron varios y aunque en momentos me explicaban, yo en mi trance de parto no tenía cabeza para pensar y sólo tenía en mente que yo quería tener a mi bebé naturalmente sin ningún tipo de intervención, sin ningún tipo de químico en mi cuerpo más que el que este produjera naturalmente.

Según me dicen los doctores, este tipo de parto es de los partos mas difíciles por como venia la chamaquita, pero sin embargo se logró tal y como yo lo quería. En todo momento la doctora monitoreó a la bebé para asegurarse de que ella no sufriera. También recuerdo que fue una acupunturista para ver si la podía girar, y creó que aunque sí lo logró un poco pero no del todo,  finalmente sí ayudó en algo.

Claro que yo al saber todo esto me senti toda una super poderosa mujer, la más chingona de chingonas, porque además no me hicieron episiotomía y no me desgarré gracias a que mi doctor me cuidó.

La atención del hospital fue excelente, pues todos me atendieron muy amables y en todo momento me dijeron cuál era mi estado. Siempre hubo una enfermera y un doctor supervisándome. Después me enteré que ese día operaban a mi doctor, de hecho cuando llegó vi que estaba canalizado, y resultó que era porque ese día lo operaban en la mañana. La chamaquita llegó a las 12:44 am y ahí estaba él conmigo, atendiendome tal y como lo prometió.

No hay mayor felicidad que la de ver y saber que mi hija está sana, completa y que llegó cuando tenía que llegar.


Esta historia continúa...

lunes, 24 de agosto de 2015

De lo bueno y lo malo

Según las cuentas, ya estamos a casi 4 semanas de parir y de cumplir las 40 semanas. Mi doctor dice que voy muy exacta, aunque por mí, entre mas se retrase mejor, y eso lo digo porque mi marido nació el 18 de septiembre y me gustaría que  cada quien tuviera su fecha de cumpleaños por separado, si no qué flojera, y más flojera que mi mamá también es del mismo día, ya sería demasiado ¿no creen?

De lo malo


A tan poco de parir, me encuentro en una fase en que todo los sentimientos se encuentran, estoy entre que emocionada porque se aproxima la llegada de mi hija, pero triste porque presiento que ya nadie me pelará a mí, que todos están a la expectativa de su llegada y que ya no tendré esos momentos de silencio, ni de paz para mí sola; ahora todo girará en torno a la chamaquita, y aunque sé que se lee muy egoísta, piénsenlo, una pasa a tercer plano, porque de aquí en adelante, para toda decisión que  tome, tendré que pensar primero en ella..

Desde que me embaracé no he podido dormir, porque entre que la pipí que no para, lo peor es que no son esas pipís de cuando te aguantas que son abundantes y largas, no, son pequeñas y continuas, al salir hay que ir al baño, al llegar hay que ir al baño. A estas alturas ya me tiembla el ojo izquierdo por la falta de descanso, y eso que no estoy trabajando tanto, o bueno no tengo que atender un horario. Y aunque todo el mundo lo primero que te recomienda es que duermas, es un verdadero mito, pues no puedes por todo lo que acabo de explicar. Ya cuando me lo dicen sólo sonrío amablemente y por dentro si les ando mentando la madre, porque es una vil mentira que solo me lleva a preguntarme ¿cómo le habrán hecho ellas? ¿se colocaban una sonda?

Además, tengo un hombre que su problema no es el del dormir y pocas veces ha tenido insomnio, él dice "ya me voy a dormir" y como magia duerme. Pero eso sí, despertar le cuesta muchísimo, entonces opta por programar su alarma como una o dos horas antes de la hora y su alarma a sonar, despertándome, y ya para que me vuelva a dormir, está cañón. Eso ha causado que me de gripa por tercera vez y esta última vez se complicó, así que me tuvieron que dar un antibiótico leve para que no afecte a mi hija, y claro aplicando también remedios caseros, como tomar mucha agua, hacerme jugos por la mañana, comiendo calditos de pollo y cuidándome mucho de no salir a la calle cuando hace mucho aire y si no hay de otra, saliendo muy bien tapadita.

De la mitad para acá he andado de lo mas "horny", pero a estas últimas fechas mi marido anda de lo mas estresado, pues quiere tener todo listo para la llegada de la chamaquita; y no lo culpo, la verdad es que se agradece tener un marido preocupado por el bienestar de su familia, él quiere que en la oficina todo quede listo para que después del nacimiento no lo estén llamando por cosas sin importancia y para tener todo el tiempo para su hija. También le preocupa que si la cuna, la silla y todo el mobiliario que necesita su hija para su llegada.

Últimamente el pobre anda de un chillón que nadie se la cree, bueno ¡ni él mismo!, en serio imparable. El otro día veíamos un documental en Netflix de la BBC que se llama "Secret Life of Babies", el cual les recomiendo bastante porque está muy interesante. En él se habla sobre lo resistentes que pueden ser los bebés a una edad muy temprana, antes de los dos años, y de cómo van conociendo el mundo desde su nacimiento. También  presentan varios casos donde los bebés salieron ilesos de varias cuestiones; bueno, pues fue en uno de esos casos en donde él comenzó a llorar.

También  traigo un dolorón de espalda que en ciertas posiciones no se calma, si estoy demasiado tiempo sentada, se intensifica, al igual si estoy mucho tiempo parada también duele y a eso agreguen un dolor de pies tremendo, así que es un show encontrar una posición cómoda, hay momentos en que ni siquiera logro encontrar una posición para dormir a gusto. Lo que he aplicado son ciertas posiciones de yoga y ejercicios con los que mi marido me ayuda y con eso mi cuerpo descansa un poco.

De lo bueno


Eso sí, agradezco que los primeros meses de mi embarazo todo fue lindo y las vibras de la gente cercana fueron lo máximo. No me dieron ascos, no tuve mareos, ni desmayos, en general no tuve malestares, a penas se notaba mi pancita, y ya como a la semana 20 se empezó a notar.

Mi piel ha dado de sí bastante bien y aunque sí me he puesto todo tipo de productos antiestrías no me ha salido ninguna ni en el abdomen ni en las caderas, piernas y pompis.

Mi ombligo ha permanecido en su lugar y no se ha botado; está estirado como todo el abdomen pero no se ha botado, y por lo menos al ponerme ropa ajustada no se ve ese bultito que algunas se le ve cuando su ombligo se bota.

En cuestiones hormonales, creo y por lo que dice la gente a mi alrededor, que mi humor ha estado en general estable. Claro que he tenido mis episodios chillones, melancólicos, pero creo han sido pocos, y  aunque sí se salta la hormona, una siempre se da cuenta cuando es hormonal o cuando no y creo que por lo menos no he armado dramas innecesarios y eso es bueno.

Al principio, como durante los primeros 2 meses, se me caía el pelo de una manera que creía que al final del embarazo iba a recibir a mi hija totalmente pelona, pues llegue a tapar mi coladera de tanto pelo que se me caía, pero ahora es mínimo lo que se ha caído y mi cabellera está de lo más brillosa y bonita.

Hasta el momento no se me han hinchado los pies, mis pies siempre han sido muy flacos tanto que mis venas se notan a simple vista. Pero mis pies y piernas han estado en su estado natural y sin hincharse, y aunque de repente se cansan,  no se han puesto gordos.

Solamente he sentido un poco entumidas las manos pero muy poco, me contaba una prima que a ella se le entumieron tanto las manos que no podía abrir las llaves de la regadera, pero yo no he llegado a tales extremos.

Pero lo mas importante es que a mis 38 años y a pocas semanas de parir, he podido seguir haciendo mi vida normal, mi embarazo no ha tenido complicaciones, la bebé está creciendo conforme a lo "normal", su desarrollo no ha tenido ninguna complicación, y lo mas importante es que se ha disfrutado completamente, con risas y con llantos, pero lo más padre es que ha sido con más risas que otra cosa.

Me la he llevado tranquila, leyendo mucho, asistiendo a clases, preguntando y hasta, por qué no, pidiendo opiniones y quedándome con lo que para mí es importante.


Ya les contaré cómo me va pariendo... mientras tanto, aquí andamos.


jueves, 14 de mayo de 2015

Cambiando de doctor

http://primaveraenlasvenas.blogspot.mx/2012_09_01_archive.htmlEsta semana, les cuento que cambie de ginecólogo, porque aunque no soñaba con ser mamá en mi juventud, como les platicaba en el post anterior, siempre he creído que lo natural es lo mejor, y desde que empece a ir con esta doctora, le conté que yo me inclinaba por un parto natural. Y ella me dijo que claro que ella era partera y que hacía tanto como cesáreas como partos naturales, pero que si veía que algo andaba mal, pues que siempre estaba la cesárea como recurso.

Desde que me enteré que estaba embarazada, fuimos mi marido y yo a visitarla. Al principio no pudimos ver absolutamente nada, tendríamos como 2 semanitas de enterarnos y al no ver nada, salimos afligidisimos, pues ya mi marido no se aguantaba y le comentamos a mis papás y teníamos todo preparado para contárselos a mis suegros y cuñados, pues nada como no vimos nada pues ya ni nos sentíamos embarazados. Me dió medicamento que para que amarrara el bebé y que se diera, recuerdo nos fuimos a Cuernavaca a una reunión, yo preferí cuidarme como si lo estuviera, no bebí nada y comí moderadamente, el si bebió pues si veía yo que tenía sentimientos encontrados y lo dejé agarrar la fiesta como es debido.

En la segunda visita con la doctora nos dió la buena noticia de que si estábamos embarazados, él le habló a su familia, yo contacté a mi hermano y dimos la noticia muy felices, nunca se me ocurrió preguntarle en ese momento el porque no habíamos visto nada en esa primer visita, pasó.

En la tercer visita, fue cuando le pregunte, el porque sucedió eso de no ver nada, mas que una pequeña bolita, y su respuesta fue: "ah pues es por percepción, tal vez mi doppler no lo aplique bien y por eso no logramos ver nada" Primer punto malo.

En las visitas consecutivas, empezó a decirme todo lo malo que le podría suceder a mi hija que si los bebes que nacen con cabezas grandes o pequeñas y que esas enfermedades se conocen como tal o cual cosa, que si no tenía las piernitas de tal tamaño, podría tener tal enfermedad. Y así siempre, yo se que cualquier doctor, te debe de decir lo que ve, en caso de que venga con alguna malformación o alguna enfermedad, se te debe de avisar, pero como porque avisarte de cosas que tu bebé no trae, se supone que cualquier doctor te debería de generarte tranquilidad, mas en está etapa en que uno siente al bebé, pero no sabes que tanto sucede con el dentro de ti.

Y ya lo que no me gustó para nada, fue que en el penúltimo ultrasonido que me hizo, me hace el comentario "Por cierto tu bebé viene sentado, no vayas a irte a sobar, pero de una vez, te lo digo" en ese momento me quede pensando, estoy en la semana 18 y me dicen esto... que no se supone que cuando vienen sentados es en el momento del parto y ya con eso se ve, si se gira o se hace cesárea.

Total ya para esas fechas ya no me gustaba nada ir a consulta, todo era malo, sentí como si quisiera perfilarme para la cesárea, así que recordé que una amiga cuando se enteró que estaba embarazada, me había recomendado un hospital que está en pro del parto natural, al principio yo la ignora pues creía que esta doctora me iba a resultar, pero no lo estaba percibiendo de tal forma.

Así que me decidí a investigar sobre este hospital, busque su página, leí toda la pagina sobre los partos y me gustó, mi amiga me había dado varios nombres de doctores, busque a todos los expertos para el nacimiento de mi bebé y bueno me metí a internet a investigar a los doctores y pues hice mi cita en el nuevo hospital y en la llamada todavía realice varias llamadas.

Total que llegó el día de ir a consulta, tuve que ir y aunque si me hicieron esperar bastante porque estaba en una urgencia, la consulta fue totalmente diferente, llegando revisaron la química de mi orina, con el ultrasonido, me hicieron una revisión de todos mis órganos y después vimos a mi bebé, la midieron, la pesaron, le revisaron todos sus órganos, la revisaron todo y tomaron varias fotos.

Me resolvieron todas mis dudas, y me entregaron una lista con distintos especialistas que puedo visitar. La verdad fue un gran cambio, me dijeron varias cosas que me tranquilizaron en vez de estar pensando en todo lo malo que le puede pasar a mi bebé.

Por el momento me gusto esa primer consulta, espero las siguientes sean tan alentadoras como esta primera vez.






miércoles, 6 de mayo de 2015

Nueviando en el blog



Hola, saludo desde la comodidad de mi casa, pues a raíz de que mi amiga Gonsen me invito a abrir mi twitter sobre mi embarazo y hablar lo que realmente sucede y no con cuentos románticos, pues abrí mi cuenta, pero me surgió la idea que ya que andamos en esto pues continuemos ahora con un blog.

Hay tantas cosas que decir, que bueno heme aquí escribiendo por primera vez todo lo que se siente con los cambios transcurridos en 9 meses, que cuando empece sentía que faltaría mucho tiempo, ahora me encuentro en el quinto mes, exactamente en la semana 20 y muy feliz.

Déjenme les cuento que desde que tengo uso de razón, nunca fue mi razón de ser el ser madre, no fui una niña de esas clásicas que jugaba a la mamá, mis juegos era a la comidita si, pero nunca con marido y con hijos, me gustaba jugar a los carritos y al hacer carreteritas en la tierra, cerca de mi casa había muchos terrenos baldíos, así que íbamos mi hermano y yo a explorar la zona, nos sentíamos en pleno bosque, aunque en realidad eran terrenos áridos y sin muchos arboles, pero para nosotros eso era un bosque. Disfrutaba hacer radionovelas, jugando a la ambulancia, el correr me hacía muy feliz, cualquier juego donde existiera la corredera me gustaba,  que aunque no jugué ni al doctor, ni a la mamá como dicen que la mayoría de los niños de mi edad jugaban, pues yo no, a mi me gustaba ensuciarme.

Y bueno pues crecí, no tuve novio hasta los 18, la verdad es que fui una muchachita bastante tranquila en la parte de los novios, pues asi como novios tuve 4 y me case. Digo tampoco crean que era una santa, porque de que hubo experimentación la hubo, pero esos obvio no cuentan. De noviazgos un poco largos, pero nunca con la idea de casarme o de hacerme mamá, la verdad es que ni lo pensaba, ni me quitaba el sueño.

Me case mas por darles gusto a mis papás pero tampoco era mi idea ni la de mi marido, nuestra idea era vivir juntos y punto, por mero amor igual y algunos la llamarían calentura, pero pues después de 7 años juntos yo a eso le llamo amor.

Nos costo un poco eso de casarnos sin que estuviera en nuestros planes, en primera porque era mucho gasto, yo sin trabajo, el trabajando como loco, estresado para pagar la fregada fiesta y como inicias a vivir con alguien que no conoces del todo, pues no hallábamos la manera de comunicarnos, pero lo resolvimos que ahí la llevamos.

Recuerdo que cuando estábamos con lo de irnos a vivir juntos, platicamos el tema de los hijos, yo de plano le dije que no quería tener hijos a el como que le daba lo mismo. Así duramos 7 años felices, ah pero eso si mucha presión por parte de mis papás, de los amigos, de mi cuñada, incluso de mis hermanos. nosotros simplemente contestábamos que no queríamos, y es que para nosotros lo importante era estar juntos como pareja, para el estar juntos, no era indispensable tener hijos.

Y pues así continuamos hasta que el año pasado, nos empezamos a plantear el tener hijos, para esto les cuento que yo tengo ya 37 años y empece a hacer cuentas y pues ahí si me entro la apurada pues con eso de que el limite según los doctores para ser mamá es de 35 años, pues si me preocupaba.

Así que baje la aplicación esa que te dice tus días fértiles, lo primero que teníamos que revisar eran mis genes y si nuestra compatibilidad era buena pues mi sobrino (hijo de mi hermana) que tiene Distrofia Muscular de Duchenne una enfermedad silenciosa pues nunca te das cuenta, es mas cuando nació mi sobrino, nació con toda normalidad, pues esa enfermedad empieza a notarse en el momento que inician a dar sus primeros pasos (ya luego les platicare mas sobre eso) me realizaron estudios por esa parte y fui con mi ginecologa a revisiones cada 6 meses para ver que todo estuviera en orden.

Así que despues de varios estudios y confirmaciones de que todo estaba en su lugar de mi parte iniciamos el trabajo :) 

La verdad es que fue muy fácil, al segundo intento pego y ahora estamos esperando a Valentina de lo mas felices y experimentando de todo un poco.

Espero que me lean y que me acompañen en esto de esperar a un bebé.